Un modelo empresarial que creció con la familia adaptándose a la naturaleza, somos la suma de nuestros errores y nuestros aciertos.
En la vida, uno enfrenta dos caminos: buscar un empleo estable o crear una empresa que trabaje para uno. Durante años pensamos que era posible combinar ambos, pero pronto entendimos que el verdadero valor estaba en construir un modelo empresarial sólido, capaz de generar propósito y trascendencia.
Nuestra historia comenzó hace décadas, pero solo en 2017 encontramos el sentido que le dio coherencia a todo el esfuerzo. Creamos un sistema operativo por módulos, enfocado en resolver los puntos críticos de la ganadería. El primer paso fue SERVIGAN, dedicado a la compra de insumos para las fincas y a la tecnificación en campo de los procesos. Luego, al identificar la dificultad de los ganaderos para vender y la pérdida de márgenes en intermediarios, nació SERVIGAN CARNES, que más tarde adquirió LLANOCARNES. Sin embargo, la falta de trazabilidad y el alto flujo de capital nos llevó a venderla, y con las lecciones aprendidas fundamos ORINOCOORIGEN.
Otro desafío era el relevo generacional. Decidimos involucrar a nuestros hijos en los procesos, y de allí surgió CANEY REAL FOOD, un espacio donde cada miembro encontraba su lugar: quienes disfrutan cocinar, quienes aman atender y quienes valoramos comer con conciencia nutricional y ambiental.
La marca CENTRO DE NEGOCIOS GANADEROS seguía creciendo y muchos intentaban replicar el modelo, aunque solo copiaban lo visible. Entonces descubrimos otra brecha: la tecnológica. Nos aliamos para crear plataformas sencillas que facilitaran la transición hacia un modelo regenerativo escalable y con acceso a nuevos mercados. Así nacieron app.sosty.co, app.carbonovivo.co y app.asesoriacng.com, herramientas que estandarizan procesos y permiten comunicación en tiempo real con ganaderos y organizaciones para llegar a mercados e inversionistas que agreguen valor a todos los productos del sistema.
Hoy, el “lego” está armado: una estructura sólida pero flexible, capaz de adaptarse y evolucionar, porque la naturaleza es dinámica y en los últimos 20 años ha intentado borrarnos varias veces. Sin embargo, lo estamos logrando gracias a un modelo empresarial que integra propósito, conocimiento validado, tecnología, relevo generacional y tiempo.
Nos tomó 20 años construirlo, pero con voluntad y tecnología, replicarlo hoy podría tomar solo meses y una inversión mucho menor capitalizando éxitos y fracasos. Y estamos felices de que nos copien, porque el mundo necesita soluciones reales para el desarrollo económico, social y ambiental.
Valió la pena ver crecer a mis hijos y a la par crecer un modelo empresarial con propósito que les servirá de sombrilla o refugio a ellos y a nosotros en la vejez, para lograr llegar a la mayor edad posible siendo jóvenes en salud y energía para disfrutar de la familia en nuestro pequeño paraíso en regeneración.
Es un ejemplo cotidiano de algo mucho más profundo como es la necesidad de buscar propósitos en nuestra vida. No es un tema menor, puesto que, como veremos, algunos de los más importantes investigadores actuales lo sitúan entre las prioridades para una vida feliz y longeva.
